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Blog / Adrián del Campo

Nacho Matador durante un partido con la Cultural.
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Nacho Matador durante un partido con la Cultural. (Foto: El correo gallego)

A partir del mediocentro

Juan Ferrando parece haber encontrado su sistema de juego y en él hay un pilar básico, un eje sobre el que se estructura el equipo y este no es otro que Nacho Matador

viernes 30 de octubre de 2015, 10:23h

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La Cultural suma ocho de los últimos 12 puntos y acumula su mejor racha desde que empezó la temporada tras encontrar una base de juego en la que la posición del mediocentro es esencial. Desde allí el asturiano permite que sus compañeros se organicen en ataque y dominen al rival
El Reino de León fue el testigo y el Lealtad de Villaviciosa el damnificado de la primera gran actuación de la Cultural en la actual temporada. Ese día y en ese partido, el equipo de Juan Ferrando dio la primera muestra contundente de que en la capital de la provincia se estaba construyendo una estructura de juego que podía llegar a ser dominante y con ello ganadora. El estilo ofensivo que tanto había prometido el entrenador catalán por fin se había traducido en una puesta en escena potente e ilusionante, que si no da para entrar en playoffs, algo realmente complicado, por lo menos servirá para que los aficionados leoneses disfruten de un año de buen fútbol en su Reino.

Hasta ese momento, el nuevo proyecto de la Cultural había peregrinado por distintas variantes y no menos onces titulares. Nadie en toda la provincia parecía estar en condiciones de recitar un equipo titular y la gran sorpresa llegó con la visita del Cacereño, cuando Ferrando alineó a seis defensas, cuatro de ellos centrales, y aunque no todos actuaran en sus posiciones naturales la sensación que dejó la victoria in extremis fue de indefinición, algo a lo que contribuían los resultados, sobre todo los que llegaban como visitantes.

Y aquí volvemos al inicio del artículo, al partido contra el Lealtad, la revelación del grupo hasta el momento. Un encuentro que se convertiría en punto de inflexión para la Cultural porque fue el día en el que el equipo se reencontró consigo mismo, con lo que había trabajado durante todo el verano. En pretemporada el sistema de juego culturalista se cimentó sobre la idea de un centro del campo escalonado, en el que había un pivote posicional, un volante que le ayudaba a cerrar el medio en defensa pero que se descolgaba en ataque y un mediapunta con libertad.

Esto varió con el inicio de la competición oficial, pues Iosu Villar y Nacho Matador, la pareja de mediocentros, pasó a jugar prácticamente en línea, alternándose las labores de dar salida al balón, de ser el primer pase bueno. Ambos desempeñaban prácticamente la misma función, sin embargo, Iosu y Nacho tienen diferentes virtudes, el primero conduce y choca mejor, abarca más terreno y es más móvil, también menos ordenado; el segundo tiene todas las características de un mediocentro de equipo que aspira a dominar a partir del balón. Y con mediocentro me refiero al jugador más posicional de la zona ancha, al Busquets del Barcelona o al Xabi Alonso del Bayern para que todos nos entendamos.

Una realidad que el Reino de León comprobó contra el Lealtad, cuando Ferrando se decidió a fijar a Matador por delante de los centrales y a dar más vuelo a Iosu y libertad a Cristóbal, que incluso intercambiaban sus alturas como Iborra y Banega en el Sevilla de Emery. Luego llegó la lesión de Villar y con ella la entrada de Gonzalo, pero el puesto de mediocentro siguió siendo de Nacho, que dio su primer gran recital demostrando cual es su posición ideal.

A partir de este cambio la Cultural ha crecido en juego y en resultados, los elogios se han centrado en los atacantes, pero no se debe olvidar que para que Aketxe y Viti puedan marcar o Babalola regatear es necesario un sistema de juego y hoy por hoy el pilar fundamental de esa estructura es Nacho Matador, aunque muchos no lo valoren e incluso algunos desde la grada le critiquen y sobre todo por ellos me veo obligado a enumerar sus virtudes.

El asturiano es calmado, sí, pero eso es perfecto para la Cultural, porque él pone la pausa cuando se necesita, a veces da varios toques que parecen de más pero que no lo son porque gracias a ellos sus compañeros tienen tiempo para situarse en ataque y empezar a dominar al rival. Otras veces toca de primeras o realiza un control ideal para abrir el juego a la zona que lo requiere ya sea con un pase corto o un preciso lanzamiento en largo y eso solo con balón. Sin el esférico, Matador suele estar siempre bien situado, ofreciendo un apoyo para dar continuidad al juego, haciendo la cobertura a algún compañero o, más que nada, cerrando líneas de pase al rival.

Así, a partir del control que permite su mediocentro, la Cultural de Ferrando ha creado su primer sistema sólido y con él ha encadenado su mejor racha de resultados. Este sábado tendrá otro gran reto: recibir al Racing de Santander, el equipo de Kamal, otra forma diferente de entender la posición de Matador, uno es más temperamental, el otro es más tranquilo, aunque yo diría que es más ordenado.
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