www.sportleon.com

Reto conseguido

Basurco posa con sus compañeros de viaje al llegar a Santiago.
Basurco posa con sus compañeros de viaje al llegar a Santiago.

160 km corriendo sin parar hasta Santiago por una promesa

Miguel Martínez Basurco recorre en 21 horas la distancia que separa el Cebreiro y Santiago

domingo 08 de febrero de 2015, 12:38h

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Lo prometió hace un año, cuando su mujer empezó a luchar contra el cáncer. Los dos se abrazaron en el Obradoiro después de que el deportista berciano hubiera cumplido con otra de sus 'Basurkadas', esos retos sobrehumanos que tanto le motivan y que contará esta vez la productora berciana '1.000 ojos producen'

Lo suyo nunca fueron las cosas comunes. Miguel Martínez Basurco nació con la superación como bandera y el deporte como medio para conseguirlo. Miguel Martínez Basurco es de esas personas que nunca se conforma con las cosas que están al alcance de los mortales. Él corría 100 km cuando casi todos los que hoy se plantean ese reto lo veían como algo inalcanzable y hasta absurdo. A Basurco le van los retos. Quizás por ello se planteó este fin de semana correr desde el Alto del Cebreiro hasta la Catedral de Santiago de Compostela, sin parar más que lo justo para echar unos tragos de agua y comer unos bocados antes de volver a arrancar desafiando la nieve y el frío.

Menos de 21 horas entre su casa y la del Apóstol que empezaron un año largo atrás cuando a Rosi, la otra mitad de sí mismo, su compañera en anteriores aventuras imposibles, le detectaron un cáncer. Entonces prometió a Santiago que iría corriendo sin parar cuando la tempestad amainara. Y lo cumplió para abrazarse a Rosi cuando apenas despuntaba el sol por encima de la catedral compostelana un domingo frío en el que los peregrinos apenas se atreven a dar unos pasos.

21 horas corriendo para cumplir con otra ‘Basurkada’ más y fotografiarse con su bandera berciana a los pies de la catedral compostelana. Como cuando cruzó todos los pantanos de la provincia de León, o cuando corrió siete maratones en siete días para reivindicar un aire más puro para el Bierzo, o como cuando nadó desde las islas Cíes hasta Vigo, o como cuando vino corriendo entre tres días desde Burgos a Santiago por el mismo Camino que ahora ha vuelto a recorrer… o como tantas otras veces que protagonizó sus particulares elogios de la locura.

Retos unas veces anónimos y otros públicos, pero todos ellos con denominación de origen Basurco que, a fin de cuentas, ha conseguido que su apellido materno sea una garantía de calidad de todo lo que toca. Retos de todos los colores, pero ninguno tan especial como éste de correr casi 160 km sin parar.

Este fue un reto muy especial por el motivo que hay detrás y por su aportación personal a la lucha contra el cáncer, algo para lo que siempre tiene su mano tendida y para lo que la seguirá extendiendo, más allá de esta aventura que llegará a mucha gente porque junto a él viajaba Alicia van Assche, inmersa en la producción de un documental que tiene como centro esta aventura y la lucha de Miguel Martínez Basurco y Rosi. Alicia y su productora '1.000 ojos producen' recogieron las imágenes de Miguel junto a Aquilino y al Che, otros dos amigos que le acompañan en todos sus retos y que se turnaron para tratar de que Miguel soportara mejor el frío sin tener que sufrir la soledad de demasiadas horas en solitario. Y siempre con el apoyo de Óscar con la furgoneta de apoyo.

Nieve, frío y amigos

Fueron 21 horas de altibajos. De sortear la nieve en unos primeros kilómetros en los que Basurco voló para completar la maratón en menos de 3h45 “porque no había quien parara a Aquilino”, recuerda bromeando Basurco que reconoce que la noche se le hizo larga. Pasamos los 120 km a poco más de seis minutos por kilómetros, pero el cansancio que se iba acumulando y el frío que había a la altura de Arzúa hizo que nos invadiera esa desagradable sensación de tener acortados los músculos que no nos dejó durante el resto del camino más que trotar suave en algún tramo y hacer andando el resto hasta llegar al Monte del Gozo”, recuerda el deportista villafranquino.

Una hora larga de espera en el Monte que da vista a Santiago antes de afrontar esos cinco kilómetros finales cuando amaneció para ser los primeros en llegar al Obradoiro, como reflejaba Basurco en su perfil de Facebook, “después de 21 horas, de fríos intensos, muchas emociones, cansancio, etc... hemos conseguido llegar gracias a la fuerza que da la compañía y la amistad de estos dos fenómenos que me han acompañado en esta ‘Basurkada’, mis amigos Aquilino y el gran Che.

Gracias al resto de las personas que han estado pendientes de nosotros todo el día y toda la noche y gracias a mi mujer, Rosi, por darme ese impulso que necesito durante toda mi vida.. Gracias a todos por estar ahí pendientes de mí todo el rato con unos comentarios que ha sido mi gasolina”, escribía Miguel nada más cumplir con su reto más emotivo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de SportLeón

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.